El
Movimiento tiene sus raíces históricas en la Democracia
Directa de Atenas, aun cuando en aquella eran una minoría los ciudadanos
con posibilidad de decidir. En tiempos modernos la aparición de
la informática hizo que muchos pensaran en volver a la idea. Surgió
como resultado por una parte de la disconformidad del ciudadano promedio
con el accionar de sus representantes y por otra de la disponibilidad
actual de medios telemáticos que vuelve posible el ideal de que
todos los ciudadanos expresen su voluntad.
En nuestro país comenzó a
gestarse a principios de la década, tuvimos varios ejemplos de
ejercicio directo de la soberanía donde nuestra ciudadanía
mostró una gran cultura cívica, madurez, responsabilidad
y también valentía. Ello hizo que independientemente, muchos
ciudadanos expresaran la necesidad de eliminar la intermediación
política, ya que de hecho es innecesaria y notoriamente inconveniente,
la corrupción es hija de esa intermediación, eliminar la
una significa terminar con la otra.
Nos pusimos en contacto por diversas vías
varias personas con inquietudes comunes por allá por 1992, trabajamos
bastante por mas de un año, pero, escasos de recursos, sin prensa
ni medios, no logramos repercusión y virtualmente nos disolvimos.
Con la creación y popularización de Internet, apareció
la herramienta que necesitábamos para viabilizar y difundir la
idea, retomamos el tema con fuerza, ya muy cerca de los plazos previstos
para presentarse a las elecciones de 1998 decidimos presentarnos a la
ciudadanía como partido, intentando participar de la contienda
a efectos de obtener lo que podríamos llamar representantes automáticos.
La idea es que de obtener representantes,
estos actuarían por mandato directo de la asamblea de todos los
adherentes, realizada a través de Internet y para los que no tienen
Internet por un 0800. Esos representantes serían la mano alzada
de la asamblea, no tendrían voz ni voto propios, actuarán
solo mandatados por ella.
De esta manera quien no se siente representado,
conserva su soberanía al delegarla en un empleado directo suyo
que le permitirá ejercerla toda vez que lo desee. La idea es que
por mucho tiempo la Democracia Representativa y Directa deberán
convivir, aunque no me cabe duda de que a la larga, la Representativa
morirá como murió la monarquía y a lo sumo quedará
como un adorno como lo son las monarquías actuales.
De hecho, igual que la Ilustración
trajo consigo la República, así la telemática traerá
consigo e impondrá el gobierno directo de los ciudadanos. Igual
que hoy la economía de mercado ha hecho que sean los ciudadanos
los que tienen en sus manos las decisiones económicas domésticas
y la producción industrial, así la Democracia Directa pondrá
en sus manos su destino colectivo, será la forma de gobierno del
milenio que comienza, donde individuos libres y solidarios tendrán
en sus manos las decisiones de Estado.
Somos un pequeño grupo, algunas decenas
de entusiastas, llegamos a tener casi quinientos adherentes, fundamentalmente
de Montevideo, aunque hay también de Lavalleja, San José
y Salto.
Tenemos mas de un centenar de adherentes
extranjeros, nuestra página es el primer registro en el ámbito
mundial de un partido funcionando en red, estamos preparando la página
también en portugués, francés y hebreo. De hecho
se están formando movimientos espejo en Perú y Costa Rica
y estamos en una masa de adherentes crítica para comenzar en Argentina.
Pensamos que en el correr de los siguientes años tendremos funcionando
una Internacional Directista. Nos mantenemos en contacto básicamente
por Email, hay muchos a los que nos les conocemos las caras, todo es a
través de Internet y el teléfono.
Este es claramente un comienzo, pensado
de cara al futuro, el que finalmente no hallamos llegado a tiempo para
presentarnos a estas internas es un pequeño tropiezo entendible
en el contexto en el que estamos, solo tenemos un 3% de la ciudadanía
conectado, Internet todavía suena a cosa de unos pocos, sin embargo
la velocidad a la que avanza es enorme, hoy no somos nada, pero emprendimos
un camino que hará que la ciudadanía sea gobierno en las
primeras décadas del siglo que entra, un camino en que Uruguay
parece ser pionero.
Así terminaba la reseña de
lo que fue la primer etapa de la DDI en la Web, el no haber podido llegar
a juntar la masa crítica necesaria para poder inscribirnos a tiempo
en la corte electoral significó un fuerte golpe para el naciente
movimiento y provocó su desarticulación por mas de dos años.
Estamos ahora, ya entrado el nuevo milenio, renaciendo de entre las cenizas,
con los mismos objetivos, las mismas ideas, pero mas maduros, concientes
de las limitaciones, dispuestos a lograr el objetivo de poner a la DDI
en la pugna política.
|